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Mi guía de supervivencia para gases e hipo

 

Si eres mamá primeriza, seguro me entenderás: esos primeros 28 días de vida de mi bebé fueron una montaña rusa. Me pasaba las horas buscando en Google y redes sociales cualquier remedio que le quitara el malestar. Hoy, con mi bebé de 5 meses, sigo usando los mismos tips porque, simplemente, funcionan al 100%.

Aquí te comparto lo que ha sido mi manual de oro, filtrando lo que sí sirve y lo que preferí dejar pasar.

Para los gases y el reflujo (Lo que nunca falla):

 Palmaditas en forma de "O" o "U": No se trata de golpear, sino de hacer efecto ventoso. Pongo la mano en forma de cuenco para que el aire suba sin lastimarla.

 La regla de los 30 minutos: Aunque ya haya eructado, no la acuesto. Mantenerla vertical en mi hombro por 20 o 30 minutos es mi seguro contra el reflujo. Es el tiempo que la leche necesita para asentarse y garantizar una siesta tranquila.

El hipo: Mi "trilogía" de succión y calma

El hipo suele desesperarnos más a nosotros que a ellos. Lo que mejor me funcionó fue aplicar el principio de que la succión relaja el diafragma:

 1. El seno o biberón: Un par de succiones cortas suelen ser el remedio instantáneo.

 2. El "bobo" o chupón: Si no es hora de comer, el bobo hace el mismo efecto de relajación.

 3. El balanceo suave: Cuando usaba el bobo, me funcionaba muchísimo moverla de un lado a otro suavemente. Ese balanceo no solo ayudaba con el hipo, sino que la relajaba por completo.

Lo que me decían (y lo que yo decidí no hacer)

Si vives en República Dominicana o tienes familia dominicana, seguro te pasó: en cuanto ven al bebé con hipo, aparece el famoso consejo: "Mójale un hilito con saliva y pónselo en la frente".

Aunque es una tradición que nuestras tías y abuelas juran que funciona, para mí era extremadamente antihigiénico. Yo simplemente asentía, decía "ajá, sí", pero nunca lo hacía. En la maternidad, uno aprende rápido a poner límites con respeto, priorizando siempre la salud y la limpieza de nuestro bebé sobre los mitos de toda la vida.

A veces nos desesperamos buscando soluciones complicadas, pero la paciencia, la verticalidad y la succión son los mejores aliados. No guardes estos trucos después del primer mes; a los 5 meses siguen siendo mis mejores herramientas.

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