Es el comienzo de la etapa más hermosa que he vivido; una etapa que no fue planificada, pero que abrazó mi vida desde el momento en que me enteré de que estaba embarazada.
Aquel 7 de abril de 2025, con seis semanas de embarazo, la maternidad tocó a mi puerta. Para mí, ese día inició todo. Mi cuerpo cambió al instante: apareció esa pancita que tanto me esforcé por bajar durante dos años de dietas, ejercicios, té, agua de jamaica y mil cosas más. Pero en el segundo en que supe que mi bebé estaba ahí, mi chip cambió; empecé a cuidar cada bocado, pensando solo en nutrir a ese pequeño ser.
Pero no solo fue la alimentación. Tuve que cambiar hasta mi rutina de skincare, porque el retinol podía hacerle daño. Dejé de "beber romo" y de caminar como una loca (porque estas paticas me pican y suelo andar como si me estuvieran persiguiendo). Al saber que venía esa criatura, entendí que había que caminar con más calma.
Fueron muchos cambios que me dieron a entender que llegaba algo nuevo, algo nunca antes vivido. Al principio, muchas de estas transformaciones me molestaban y otras me asustaban. Como aquella vez que me estreñí por primera vez durante el embarazo; fue tal la molestia y el susto que terminé en una emergencia, solo para que me dijeran que estaba "llena de cacasita" y que el bebé estaba perfectamente.
Este es apenas el primer relato de mi experiencia. Hay mucho más que contar, y poco a poco les iré compartiendo mi historia.

Ay que ilusión! Con muchas ganas de leer más ☺️
ResponderEliminarGracias, ya puede leer la nueva publicación
EliminarCaóticamente hermoso
ResponderEliminarSi, la mejor etapa de mi vida
EliminarBello, identificada y una madre feliz
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